Se llenan la boca los chafarotes hablando del genio militar de Morazán y que descienden del ejército que este fundó. Pero nada mas alejado de la verdad que semejante aseveración. En primer lugar, Morazán mas que militar fue un tribuno, un estadista y, sobre todo, un intelectual revolucionario que abrazo y puso en práctica las ideas mas avanzadas de la Gran Revolución Francesa, las del iluminismo científico, que lo llevaron a su muerte precisamente a manos de los ancestros trogloditas de los gorilas que actualmente nos desgobiernan. Morazán fue anticlerical, antifeudal y antiimperialista.
La lucha de Morazán contra el clero fue tenaz e inclaudicable, pues este era aliado de los sectores mas reaccionarios y atrasados de la República Centroamericana de entonces, parecido al rol que juegan hoy las jerarquías de la Iglesia Católica (con el Cardenal Rodríguez a la cabeza) y de la Protestante (con Evelio Reyes, Oswaldo Canales y otros a la cabeza) patrocinadores del actual golpe militar junto con la oligarquía y el imperialismo Yanki (sector Busch: La CIA y el Pentágono). Morazán le confiscó al clero extensiones inmensas de tierra que había sido robada, desde la colonia española, a nuestros indígenas, pues los curas eran los más grandes terratenientes de entonces. También prohibió los diezmos obligatorios que diezmaban el patrimonio de la población. A eso se debió que los príncipes de las tinieblas (curas, obispos, etc.) echaran al vuelo las campanas cuando asesinaron a Morazán en 1842. Estamos seguros que si Morazán resucitara estas mismas fuerzas golpistas de hoy lo volverían a matar y a celebrarlo en grande.
Morazán fue un antifeudal consecuente declarándoles la guerra a los terratenientes feudales de su época que explotaban como esclavos a los pueblos centroamericanos e impedían el desarrollo de las fuerzas productivas para formar una Republica Centroamericana con una burguesía desarrollada, nacionalista y progresista. Morazán les gano múltiples batallas en el terreno de las armas, las ideas, el patriotismo y el civismo. Solo la ambición, la felonía y la traición de un ejército conservador bajo el mando de Rafael Carrera coludido con la oligarquía terrateniente, los ingleses y los curas pudieron asesinarlo en Costa Rica el 15 de Septiembre de 1842. Son los tataranietos de ese vil ejército los que hoy han dado este golpe militar, que envilecen el nombre de Morazán con solo mencionarlo. Estos militares hondureños que protegen a la oligarquía extranjera que nos oprime son los que masacran, asesinan, golpean, violan y reprimen a nuestro pueblo en nombre de los bastardos intereses de esta oligarquía y del imperialismo. Si Morazán resucitara montado en brioso corcel blanco y con espada de fuego disolvería este ejercito traidor, asesino y opresor y enviaría de vuelta a los beduinos ladrones y especuladores a las candentes arenas de los desiertos de donde vinieron y al actual dictador a la camorra siciliana a la cual pertenece.
Morazán fue el primer antiimperialista en Honduras, y el más consecuente, porque combatió sin tregua a los colonialistas ingleses que pretendían llenar el vacío político que dejaron los colonialistas españoles. Por desgracia para Centro América los ingleses lograron dividirla y someterla pero no sin la traición de los ejércitos antipatriotas, la oligarquía retrograda y feudal y de los curas vividores y sinvergüenzas de aquel entonces (hoy, junto con los pastores, reciben plata directa, exenciones y canonjías del gobierno, de la ultraderecha de Estados Unidos y también las rentas de la explotación de nuestro pueblo). Si Morazán resucitara montado en brioso corcel blanco y con espada de fuego cabalgaría por el cielo hasta el corazón mismo del imperio y cerraría la Escuela de las Américas, antro de muerte y opresión, volvería para liberar a nuestro Señor Jesucristo de las cárceles de piedra en que lo han encarcelado y predicarían junto al Padre Tamayo en el seno de la naturaleza, al aire libre bajo los árboles frondosos, en las cuencas de los ríos y lagos, en las orillas de los mares o en las chocitas mas humildes para bendecirlas y no en los bancos o los supermercados o las mansiones de los herejes.
Hasta los embajadores gringos comentan la barbarie de los chafas hondureños. Al respecto Cresencio Arcos, ex embajador yanki, dijo “en Honduras la justicia es una serpiente que solo muerde a los descalzos pero no a los de botas” y en otra ocasión comentó que “Honduras no es un país con un ejercito sino que un ejercito con un país”. La verdad es que los militares se han enriquecido a costa del erario público es decir a costa del pueblo. A partir de tenientes se vuelven ricos y, desde luego, a mayor rango mayor robo y riqueza. Pues además de chuparse el 30 % del presupuesto (contando el hecho de que mas de diez mil hombres en edad productiva pasan en las barracas durmiendo, rascándose las bolas, masturbándose mental y físicamente y/o trabajando con sueldos del estado en las fincas, haciendas y negocios de los mayores, coroneles, generales y sus parientes y amigos) impiden el desarrollo del país dando golpes de estado (mas de 14 en el ultimo siglo) traficando con todo lo que pueden: con influencias para enchambar a sus familiares (incluyendo amantes) y amigos, con drogas (Torres Arias, Leva Cabrera y otros), robando carros (Jambort Urtecho, Leva Cabrera, Romeo Vásquez Velásquez et al.), violando mujeres (los que violaron en grupo y mataron a Rixi Mabel y otras no denunciadas por miedo), los que obligan a la gente a que les den participación en cualquier negocio por pequeño que sea a base de amenazas; los que torturan, desaparecen y asesinan a centenares de nuestros compañeros enterrándolos vivos, en fosas comunes o lanzándolos con vida al mar para que los devoren los tiburones (Álvarez Martínez, Bily Joya y todas las momias retiradas de Mayor para arriba), los que desfalcan instituciones enteras (el desfalco de Hunk Pacheco en el IPM); la mayoría de los que asaltan bancos, realizan secuestros, asaltan furgones y participan en el crimen organizado tienen entrenamiento militar que recibieron no en los conventos, escuelas o colegios sino que en los cuarteles. Ahora forman bandas paramilitares para asesinar dirigentes populares y cometer actos terroristas. Están entrenados para la guerra contra el pueblo pues la única vez que pelearon para defender las fronteras patrias fueron derrotados por el ejército salvadoreño y engañaron al pueblo hondureño con planillas falsas en los cuarteles para robarse el dinero. Mientras tanto el pueblo, sin protección alguna, es asesinado en los barrios y aldeas por la delincuencia común (hasta 20 muertes diarias) y estos bastardos solo sirven para matar, golpear, violar y perseguir a los miembros de la Resistencia Popular.
Entonces, nos preguntamos: a quien sirve este ejército y para que diablos nos sirve. No necesitamos este ejército parasito y malévolo; el presupuesto que consume usémoslo para desarrollar a Honduras: para crear escuelas y hospitales, para generar empleo y darles créditos blandos a los productores. Sigamos el ejemplo de Costa Rica que no tiene ejercito, ni golpes de estados y vive mil veces mejor que nosotros.
Pero temblad malditos oligarcas y militares golpistas porque Morazán vive y esta gritando a su pueblo, nuestro pueblo “La patria os llama por mi boca. Venid a defender sus banderas”.
TENDENCIA REVOLUCIONARIA (TR)
http://hondurascontraelgolpedeestado.blogspot.com/
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