Navega dentro del Blog en sus secciones

Cargando...

miércoles, 28 de octubre de 2009

Camino a La Victoria

La victoria se acerca la lucha toca su fin , se liberan las opresiones los últimos combates y en estos instantes solemnes, de pie y respetuosamente descubiertos ante la nación, aguardamos la hora decisiva, el momento preciso en que los pueblos se hunden o se salvan, según el uso que hacen de la soberanía conquistada, esa soberanía por tanto tiempo arrebatada a nuestro pueblo, y la que con el triunfo de la revolución volverá ilesa, tal como se ha conservado y la hemos defendido aquí, nuestro baluarte. Volverá dignificada y fortalecida para nunca más ser mancillada por la impostura ni encadenada por la oligarquía aborazada.

Tan hermosa conquista ha costado al pueblo Hondureño un terrible sacrificio, y es un deber, un deber imperioso para todos, procurar que ese sacrificio no sea estéril, por nuestra parte, estamos bien dispuestos a no dejar ni un obstáculo enfrente, sea de la naturaleza que fuere y cualquiera que sean las circunstancias en que se presente, hasta haber levantado el porvenir nacional sobre una base sólida, a través de la constituyente hasta haber logrado que nuestro país, amplia la vía y limpio el horizonte, marche sereno hacia el mañana tranquila que le espera.

Perfectamente convencidos de que es justa la causa que defendemos, con plena consciencia de nuestros deberes y dispuestos a no abandonar ni un instante la obra grandiosa que hemos emprendido, llegaremos resueltos hasta el fin, aceptando ante la civilización y ante la historia, las responsabilidades de este acto que como nación hemos enfrentado. Y que como jóvenes nos corresponde

Nuestros enemigos, los eternos enemigos de las ideas regeneradoras, han empleado todos los recursos y acudido a todos los procedimientos para combatir a la revolución, tanto para vencerla en la lucha pacifica, como para desvirtuarla en su origen y desviarla de sus fines. Provocando a los manifestantes agrediendo y derramando nuestra sangre

Sin embargo, los hechos hablan muy alto de la fuerza y el origen de este movimiento.

Más de 120 días de lucha ante esta dictadura, creían que agotarían las energías y el amor la patria creían que seria una lucha de 5 días que el civismo y el amor de nuestra raza, se terminaría y a pesar de ese largo periodo de resistencia de opresión , estalló la revolución de 2009,en este siglo XXI el pueblo que estaba dormido despertó y no volverá a ser dormido como un clamor inmenso de justicia que vivirá siempre en el alma de las naciones como vive la libertad en el corazón de los pueblos para vivificarlos, para redimirlos, para levantarlos de la abyección a la que no puede estar condenada la especie humana.

Estamos presentes ante este movimiento, y el hecho de permanecer y continuar en revolución después de la expulsión de Nuestro presidente Electo José Manual Zelaya Rosales al poder, lo hemos de hacer volver , revela la pureza de nuestros principios y el perfecto conocimiento de causa con que combatimos y demuestra que no nos llevaban mezquinos intereses, ni ambiciones bastardas, ni siquiera los oropeles de la gloria, no; no buscábamos ni buscamos la pobre satisfacción del medro personal, ni anhelábamos la triste vanidad de los honores, ni queremos otra cosa que no sea el verdadero triunfo de la causa, consistente en la implantación de la constituyente , la realización de los ideales y la resolución de los problemas, cuyo resultado tiene que ser la de una vida digna y el engrandecimiento de nuestro pueblo.

La ruptura del orden constitucional justificada con una sustitución como lo llaman los traidores asesinos y opresores de nuestra patria nuestra rebeldía contra aquel acto que invalidaba todos los compromisos y defraudaba todas las esperanzas; que nulificaba todos los esfuerzos y esterilizando todos los sacrificios y truncando , sin remedio, el estado de derecho roto las ilusiones y los sacrificios antes peleados aquella obra de redención tan generosamente emprendida por los que dieron sin vacilar, como abono para la tierra, la sangre de sus venas. Estamos contra la barbarie contra la injusticia él, porque, lo repetimos: ante la causa no existen para nosotros las personas y conocemos lo bastante la situación para dejarnos engañar por el falso triunfo de unos cuantos burócratas convertidos en gobernantes; lo mismo que combatieron y asesinaron a Francisco Morazán, combatiremos a otros cuya administración no tenga por base los principios por los que estamos luchado.

Roto el orden y el estado de derecho del país tomamos nuestra bandera y proclamamos la instalación de una constituyente

Exigimos la salida de este gobierno de facto que sea juzgado en un tribunal internacional por todas las violaciones cometidas contra el pueblo podía significar para nosotros más que un motivo para redoblar nuestro esfuerzo, porque fue el acto más vergonzoso que pueda registrarse; ese acto de abominable perversidad, ese acto incalificable que ha hecho volver el rostro indignados y escandalizados a los demás países que nos observan y a nosotros nos ha arrancado un estremecimiento de indignación tan profunda, que todos los medios y todas las fuerzas juntas no bastarían a contenerla, mientras no hayamos castigado el crimen, mientras no ajusticiemos a los culpables.

Todo esto por lo que respecta al origen de esta lucha , por lo que toca a sus fines, ellos son tan claros y precisos, tan justos y nobles, que constituyen por sí solos una fuerza suprema, la única con que contamos para ser invencibles, la única que hace inexpugnables estas montañas en que las libertades tienen su reducto.

La causa por la que luchamos, los principios e ideales que defendemos, son ya bien conocidos de nuestros compatriotas, puesto que en su mayoría se han agrupado en torno de esta bandera de redención de este lábaro santo del derecho, bautizado con el sencillo nombre de una vida digna y justa . Ahí están contenidas las más justas aspiraciones del pueblo, planteadas las más imperiosas necesidades sociales, como las más importantes reformas económicas y políticas, sin cuya implantación, el país rodaría inevitablemente al abismo, hundiéndose en el caos de la ignorancia, de la miseria y de la esclavitud.

Es terrible la oposición que se ha hecho a que el pueblo sea consultado pero ya no queremos la consulta queremos la constituyente ,hemos tratado , más que combatirlo con armas hemos combatido con razonamientos, nos desprestigian con insultos, y provocaciones para ello, la prensa mercenaria, y los medios de comunicación al servicio de la corrupción que vende su decoro y alquila sus columnas, ha dejado caer sobre nosotros una asquerosa tempestad de cieno, de aquel en que se alimenta su impudicia y arrastra su abyección. Y sin embargo, la revolución, incontenible, se encamina hacia la victoria.

El gobierno, de Micheletti y compañía no ha hecho más que sostener y proclamar la guerra de los ahítos y los privilegiados contra los oprimidos y los miserables, no ha hecho más que violar la soberanía popular, haciendo del poder una prebenda; desconociendo las leyes de la evolución, intentando detener a las sociedades y violando los principios más rudimentarios de la equidad arrebatando al hombre los más sagrados derechos que le dio la naturaleza. He allí explicada nuestra actitud, he allí explicado el enigma de nuestra indomable rebeldía y he allí propuesto, una vez más, el colosal problema que preocupa actualmente no sólo a nuestros conciudadanos, sino también a muchos extranjeros. Para resolver este problema, no hay más que acatar la voluntad nacional, dejar libre la marcha a las sociedades y respetar los intereses del pueblo para el pueblo y por el pueblo

La nación Hondureña es demasiado rica. Su riqueza, aunque virgen, es decir todavía no explotada, consiste en la agricultura y la minería; en sus recursos naturales pero esa riqueza, ese caudal de inagotable, perteneciendo a más de siete millones de habitantes, se halla en manos de unas 10 familias capitalistas y de ellos una gran parte no son Hondureños Por un refinado y desastroso egoísmo, el hacendado, el terrateniente y el empresario , explotan esta tierra y a sus habitantes , del monte y de la vera, aprovechándose ellos de sus cuantiosos productos y conservando la mayor parte de sus propiedades enteramente vírgenes, mientras un cuadro de indescriptible miseria tiene lugar en toda Honduras . Es más, el burgués, no conforme con poseer grandes tesoros de los que a nadie participa, en su insaciable avaricia, roba el producto de su trabajo al obrero y al peón, despoja al indio de su pequeña propiedad y no satisfecho aún, lo insulta y golpea haciendo alarde del apoyo que le prestan los a los trabajadores a los peones a los obreros con un miserable sueldo que apenas alcanza para el pan , dicen que hay soberanía como si la corte suprema de justicia y todos sus jueces, única esperanza del débil, hallase también al servicio de la canalla; y ese desequilibrio económico, ese desquiciamiento social, esa violación flagrante de las leyes naturales y de las atribuciones humanas, es sostenida y proclamada por el gobierno de facto que a su vez sostiene y proclama que hay paz y que no pasa nada

El oligarca el vividor, el soldado y el gobernante habían vivido tranquilos, sin ser molestados, ni en sus privilegios ni en sus propiedades, a costa del sacrificio de un pueblo esclavo y analfabeta, sin patrimonio y sin porvenir, que estaba condenado a trabajar sin descanso y a morirse de hambre y agotamiento, puesto que, gastando todas sus energías en producir tesoros incalculables, no le era dado contar ni con lo indispensable siquiera para satisfacer sus necesidades más perentorias. Semejante organización económica, tal sistema administrativo que venía a ser un asesinato en masa para el pueblo, un suicidio colectivo para la nación y un insulto, una vergüenza para los hombres honrados y conscientes, no pudieron prolongarse por más tiempo y surgió la revolución, un pueblo que se ve sumiso y dormido despertó, como todo movimiento de las colectividades, por la necesidad. La resistencia aquí esta toda esta generación de pie y en marcha Honduras avanza y no retrocederá .

En este caso y conviniendo en que no es posible que a pleno siglo XXI el mundo permita un golpe de estado poniendo en peligro la soberanía de sus pueblos agradecemos a la comunidad internacional su apoyo y su repudio pero también pedimos que se tomen acciones que no permitan que nuestro pueblo se derrame mas sangre con este gobierno usurpador desarrollar una política enteramente contraria a los intereses de las mayorías, y siendo, además, imposible la implantación de los principios por que luchamos, es ocioso decir que no puede haber intromisión la OEA le pedimos le exigimos que como país miembro se nos respalde que la diplomacia que no expongan mas a este pueblo oprimido mas que tomen acciones precisas que nos liberen de este yugo antes de que tengamos que desatar una guerra civil de que sirve la OEA si no puede revertir este Golpe de Estado acaso solamente es otro club de los tantos que hay para las altas esferas queremos ver acciones el tiempo esta en nuestra contra pero a pesar de esto estamos activos ya nunca mas pasivos la lucha es constante es permanente y esta traición a la soberanía con asesinos y traidores de la patria no funciona .

Allí está la razón de por qué no reconoceremos a ningún gobierno que no nos reconozca y, sobre todo, que no garantice el triunfo de nuestra causa.

Puede haber elecciones cuantas veces se quiera; pueden asaltar, como Huerta, otros hombres la silla presidencial, valiéndose de la fuerza armada o de la farsa electoral, y el pueblo Hondureño pero tengan por sentado que nunca nos rendiremos

Puede también tener la seguridad de que no arriaremos nuestra bandera ni cesaremos un instante en la lucha, hasta que, victoriosos, podamos garantizar con nuestra propia cabeza el advenimiento de una era de paz que tenga por base la justicia y como consecuencia la libertad económica.

Si como lo han proyectado esas fieras humanas vestidas de oropeles y listones, esa turba desenfrenada que lleva tintas en sangre las manos y la consciencia, realizan con mengua de la ley la repugnante mascarada que llaman elecciones, vaya desde ahora, no sólo ante el nuestro sino ante los pueblos todos de la Tierra, la más enérgica de nuestras protestas, en tanto podamos castigar la burla sangrienta que se hace a nuestro país

Hondureños : si esta situación anómala se prolonga; si la paz, siendo una aspiración nacional, tarda en volver a nuestro suelo y a nuestros hogares, nuestra será la culpa y no de nadie. Unámonos en un esfuerzo titánico y definitivo contra el enemigo de todos, juntemos nuestros elementos, nuestras energías y nuestras voluntades y opongámonos cual una barricada formidable a nuestros verdugos; contestemos dignamente, enérgicamente ese latigazo insultante que Huerta ha lanzado sobre nuestras cabezas; rechacemos esa carcajada burlesca y despectiva que el poderoso arroja, desde los suntuosos recintos donde pasea su encono y su soberbia, sobre nosotros, los desheredados que morimos de hambre en el arroyo.

No es preciso que todos luchemos en los campos de batalla, no es necesario que todos aportemos un contingente de sangre a la contienda, no es fuerza que todos hagamos sacrificios iguales en la revolución; lo indispensable es que todos nos irgamos resueltos a defender el interés común y a rescatar la parte de soberbia que se nos arrebata.

Llamad a vuestras conciencias; meditad un momento sin odio, sin pasiones, sin prejuicios, y esta verdad, luminosa como el sol, surgirá inevitablemente ante nosotros: la revolución es lo único que puede salvar a la República.

Restitución o muerte.

Atte.

Ruth Flores

0 comentarios:

Publicar un comentario

Agradecemos sus comentarios sobre cada publicacion en el blog